El proyecto debía transformar una dirección visual en una herramienta operativa capaz de reaccionar a cámaras, datos, marcas, tiempos televisivos y decisiones de realización en vivo.
La solución incluyó versus de equipos y jugadores, visualización de datos, presencia de marca e integración con diferentes soportes de cámara. Cada gráfica debía conservar identidad, legibilidad y estabilidad mientras el contexto cambiaba en tiempo real.
Aunque el proyecto antecede a mi consolidación como AI Project Manager, demuestra el mismo método que hoy aplico a productos de inteligencia artificial: traducir una visión, alinear disciplinas con lenguajes distintos, diseñar pruebas, administrar dependencias y proteger una operación real.